Cómo reclamar los daños por obras de un vecino
Las obras en una vivienda pueden provocar algo más que ruido y polvo. La aparición de grietas en las paredes, humedades, filtraciones de agua o daños en el techo puede convertir la reforma de un vecino en un problema para quienes viven al lado, encima o debajo.
En una situación así puedes reclamar la reparación de los desperfectos y, si corresponde, una indemnización por los daños sufridos. Sin embargo, para conseguirlo es importante identificar el origen del problema, reunir pruebas y saber a quién dirigir la reclamación.
¿Puedo reclamar si las obras de mi vecino han dañado mi vivienda?
Sí.
Si provocan desperfectos en tu casa, puedes hacerlo para que se reparen los daños y, si procede, para que te indemnicen por los perjuicios ocasionados.
El Código Civil establece la obligación de reparar el daño causado cuando una persona actúa de forma negligente o causa un perjuicio por una acción u omisión que le resulta imputable.
Esto significa que no tienes por qué asumir el coste de arreglar tu vivienda si los daños son consecuencia de una actuación de la que otra persona debe responder. Por ejemplo, si durante una reforma se rompe una tubería y el agua provoca humedades en tu techo, o si unos trabajos de demolición causan grietas en una pared de tu casa, puede existir responsabilidad por los daños.
Ahora bien, cada caso debe analizarse de forma individual. No todos los desperfectos que aparecen durante una obra tienen necesariamente su origen en ella. Por eso, es fundamental demostrar qué ha ocurrido, cuál es la causa de los daños y quién debe responder.
¿Qué daños puedes reclamar por las obras de un vecino?
Entre los casos más habituales están las grietas y fisuras en paredes y techos, las humedades provocadas por filtraciones, los daños en suelos y revestimientos, las roturas de tuberías y los problemas en instalaciones eléctricas o de fontanería.
También pueden reclamarse los daños en muebles, electrodomésticos y otros bienes que se hayan deteriorado a consecuencia de la obra, siempre que se pueda acreditar su relación con lo ocurrido.
Además del coste de reparar los desperfectos, puede haber otros perjuicios indemnizables. Por ejemplo, si los daños hacen necesario abandonar temporalmente la vivienda, podrían reclamarse determinados gastos de alojamiento, siempre que estén justificados y exista una relación directa con el incidente. Lo mismo sucede con otros gastos razonables que se hayan tenido que asumir para evitar que el problema empeore o para recuperar el uso normal de la casa.
No obstante, no se concede automáticamente una indemnización por cualquier molestia. Los daños y gastos deben acreditarse y valorarse según las circunstancias. Por eso, hay que conservar las facturas, los presupuestos y cualquier documento que permita demostrar las pérdidas económicas sufridas.
¿Quién es responsable de los daños: el vecino, la empresa de reformas o el seguro?
Una de las primeras dudas que surgen es a quién hay que reclamar, y depende del origen de los desperfectos y de las personas que hayan intervenido en las obras.
¿Tiene que pagar el vecino que ha encargado la obra?
Puede ser uno de los responsables frente al vecino perjudicado.
Sin embargo, el hecho de ser propietario no significa que deba responder de cualquier daño, con independencia de su causa. Habrá que determinar qué actuación lo ha provocado y qué responsabilidad corresponde a cada implicado.
Si el propietario ha contratado una empresa para reformar su casa, puede ser necesario examinar tanto su actuación como la de los profesionales que ejecutan los trabajos.
Por tanto, no conviene dar por hecho que la responsabilidad corresponde exclusivamente al dueño de la vivienda o únicamente al albañil antes de conocer las circunstancias de la obra antes de decidir contra quién dirigir la reclamación.
¿Y si los daños los ha provocado la empresa de reformas?
Pueden tener responsabilidad si los desperfectos se deben a una actuación negligente, a una ejecución incorrecta o al incumplimiento de las medidas de seguridad necesarias.
La Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación, regula la responsabilidad de los agentes que intervienen en determinadas obras de edificación. No obstante, sus garantías y plazos no se aplican de forma automática a cualquier reforma doméstica ni sustituyen el análisis de la responsabilidad por los daños concretos que se hayan producido.
¿Puedo reclamar al seguro?
Sí.
Tanto tu seguro de hogar como el seguro de responsabilidad civil del vecino o de la empresa que realiza las obras pueden intervenir, según las pólizas contratadas y las circunstancias del incidente.
Si tienes un seguro de hogar, lo mejor es comunicar los daños cuanto antes y consultar qué cobertura tienes. La compañía podrá indicarte si cubre la reparación, la valoración pericial o determinados gastos. Si adelanta el importe de los arreglos, también puede estudiar si procede reclamar posteriormente al responsable.
Que exista un seguro no significa que la compañía vaya a pagar sí o sí todos los daños, dependerá de las condiciones de la póliza, sus exclusiones y la causa del siniestro. De ahí la importancia de comunicar lo ocurrido sin dar por hecho que la responsabilidad o la cobertura están resueltas.
¿Qué debes hacer si las obras de tu vecino provocan daños en casa?
Si descubres grietas, humedades o cualquier otro desperfecto mientras tu vecino está realizando obras, la prioridad es actuar pronto y conservar pruebas de lo sucedido.
01. Documenta los daños desde el primer momento
Haz fotografías y vídeos de los desperfectos, procurando que se vea su ubicación y extensión. Si es posible, guarda también imágenes anteriores a las obras que permitan comprobar el estado de la vivienda antes de que apareciera el problema.
Anota cuándo detectaste los daños y cómo han evolucionado. Si las grietas aumentan, aparecen nuevas humedades o se desprende parte del revestimiento, documentar esos cambios puede resultar útil para determinar la causa y la gravedad.
Conserva también los mensajes que hayas intercambiado con el vecino, los presupuestos de reparación y las facturas de cualquier gasto relacionado con el incidente.
02. Avisa al vecino y comunica el problema por escrito
Una vez identificados los daños, informa al vecino de lo ocurrido.
En ocasiones, la situación puede resolverse de manera amistosa, especialmente si ambas partes colaboran para identificar el origen del problema y organizar la reparación.
Aun así, es recomendable dejar constancia escrita de la comunicación. Puedes enviar un correo electrónico o un mensaje en el que describas los desperfectos, indiques cuándo han aparecido y solicites que se compruebe su origen.
Si no recibes respuesta o el vecino rechaza su responsabilidad, puedes enviar un requerimiento formal, por ejemplo, mediante burofax con certificación de contenido y constancia de entrega. Así quedará acreditado qué has reclamado y cuándo lo has hecho.
03. Solicita un informe pericial si es necesario
Las fotografías son útiles, pero pueden no ser suficientes para demostrar que las obras han causado los daños.
Cuando existe una discusión sobre el origen de las grietas, las filtraciones o los problemas estructurales, conviene contar con un técnico especializado.
Un informe pericial describe los desperfectos, analiza sus posibles causas, valora si existe una relación con los trabajos realizados y calcula el coste de reparación. Según el problema, puede elaborarlo un arquitecto, un arquitecto técnico u otro profesional con la especialización adecuada.
Este documento es especialmente importante si el vecino o su aseguradora niegan que los daños procedan de la obra. Además, si existen indicios de un problema estructural, la valoración técnica ayudará a determinar qué medidas deben adoptarse.
04. Evita que los daños empeoren
Si existe una filtración activa, un desprendimiento o cualquier otro problema que pueda aumentar los desperfectos, adopta las medidas razonables para evitar que la situación empeore y comunícalo al responsable y a tu aseguradora.
Si se trata de grietas, deformaciones, ruidos estructurales inusuales o riesgo de desprendimiento, no te limites a esperar una respuesta a la reclamación. Solicita una valoración técnica urgente y, si existe peligro para las personas, abandona la zona afectada y contacta con los servicios de emergencia.
Si las obras de tu vecino han provocado daños en tu vivienda, actuar pronto es crucial para proteger tus derechos y evitar que el problema se agrave. Contar con asesoramiento de un profesional desde el principio te permite conocer las opciones disponibles y preparar una reclamación con mayores garantías de éxito.

Manuel Hernández García
Director y Socio Bufete Vilches Abogados
Letrado del Ilustre Colegio de Madrid 72.539







