
¿Quién responde si se utiliza IA para cometer un delito?
La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología del futuro para convertirse en una herramienta de uso cotidiano. Cada vez más personas la utilizan para trabajar, estudiar, crear contenidos o automatizar tareas. Sin embargo, como ocurre con cualquier tecnología, también puede emplearse con fines ilícitos.
Esto plantea una pregunta cada vez más frecuente: si una inteligencia artificial se utiliza para cometer un delito, ¿quién es el responsable?, ¿quien la utiliza o quien la desarrolló?
La ley ofrece criterios para determinar quién debe asumir la responsabilidad en cada caso.
¿Puede la IA responder ante la ley?
Lo primero que conviene aclarar es que, al menos con la legislación actual, una inteligencia artificial no puede cometer un delito desde un punto de vista jurídico.
Aunque muchas herramientas sean capaces de tomar decisiones complejas, generar textos, crear imágenes o realizar determinadas acciones de manera aparentemente autónoma, siguen siendo programas informáticos. Sin personalidad jurídica, voluntad propia ni capacidad para responder ante un tribunal.
El Código Penal establece que la responsabilidad penal recae sobre las personas físicas y, en determinados supuestos, también sobre las personas jurídicas y, evidentemente, una IA no encaja en ninguna de estas categorías.
Esto significa que, cuando participa en un delito, la investigación siempre buscará a la persona o entidad que se encuentra detrás de su utilización.
¿Quién responde cuando una IA se utiliza para delinquir?
Dependerá de las circunstancias concretas de cada caso.
No todas las situaciones son iguales y la intervención de cada persona puede ser muy diferente. En la mayoría de los supuestos, será la persona que la ha utilizado como instrumento para cometer el delito.
Como decimos, la IA no deja de ser una herramienta, así que del mismo modo que alguien puede utilizar un ordenador, un móvil o un vehículo para cometer una infracción, también puede emplear una inteligencia artificial con esa finalidad.
Si existe intención de delinquir, el hecho de utilizar una IA no elimina ni reduce la responsabilidad penal.
La IA como medio para cometer el delito
En muchas ocasiones, simplemente facilita la comisión de conductas que ya eran delictivas antes de su aparición.
Por ejemplo, puede utilizarse para redactar correos electrónicos de fraude mucho más creíbles, crear documentos falsificados, generar imágenes manipuladas o producir mensajes masivos destinados a engañar a miles de personas.
En estos casos, el delito sigue siendo el mismo, lo único que cambia es la herramienta utilizada, por lo que la responsabilidad continúa correspondiendo a quien planificó y ejecutó la conducta.
Delitos que pueden cometerse utilizando IA
Las posibilidades son muy variadas y, conforme avanza la tecnología, también aumentan los riesgos.
- Estafas mediante suplantación de identidad: gracias a ella resulta posible imitar voces, crear vídeos falsos (los conocidos como deepfakes) o generar conversaciones aparentemente reales para engañar a familiares, empresas o clientes.
- Elaborar campañas de phishing mucho más sofisticadas, adaptadas a cada víctima y con un elevado nivel de credibilidad.
- Crear documentos falsificados o contratos alterados que pueden emplearse para cometer delitos de falsedad documental o fraudes económicos.
- Facilitar delitos contra el honor, como las injurias o las calumnias, especialmente cuando genera contenidos falsos que se difunden rápidamente por internet.
- Vulnerar la intimidad, la protección de datos personales, la propiedad intelectual o incluso “participar” en delitos informáticos cuando se emplea para automatizar ataques o descubrir vulnerabilidades en sistemas informáticos.
En definitiva, no crea nuevos delitos por sí misma, pero aumenta de manera considerable la capacidad para cometer muchos de los ya previstos en el Código Penal.
¿Puede responder el desarrollador de la inteligencia artificial?
Esta es una de las cuestiones que más dudas genera.
En principio, el solo hecho de desarrollar una inteligencia artificial no convierte automáticamente a su creador en responsable de los delitos que otros cometan con ella.
Sería comparable a fabricar un ordenador o un teléfono móvil. El fabricante no responde penalmente porque otra persona utilice ese dispositivo para cometer una estafa. Sin embargo, existen situaciones excepcionales en las que podrían surgir responsabilidades.
Por ejemplo, si una empresa diseña deliberadamente una destinada a facilitar actividades ilícitas o sabe que se está utilizando de forma claramente delictiva y participa activamente en ello. Entonces pueden analizarse posibles responsabilidades penales o civiles.
¿Qué ocurre con las empresas que la utilizan?
Deben extremar las precauciones.
En nuestro país, las personas jurídicas pueden responder penalmente en determinados delitos conforme al art. 31 bis del Código Penal.
Esto significa que una empresa puede llegar a asumir responsabilidad penal si la utilización de inteligencia artificial forma parte de una actividad delictiva desarrollada en su entorno y concurren los requisitos establecidos por la ley.
Por este motivo, es prioritario implantar programas de cumplimiento normativo (compliance), establecer protocolos internos sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial y formar adecuadamente a los trabajadores.
Porque, en definitiva, no se trata únicamente de cumplir la normativa, sino también de reducir riesgos legales y proteger la reputación de la empresa.
Qué hacer si alguien utiliza una IA para perjudicarte
Cada vez son más frecuentes las consultas de personas que descubren que su imagen, su voz o sus datos personales han sido utilizados mediante inteligencia artificial sin su consentimiento.
En estos casos es importante actuar cuanto antes.
Lo primero es conservar todas las pruebas posibles. Capturas de pantalla, enlaces, correos electrónicos, conversaciones, archivos de audio o vídeo y cualquier otra evidencia es fundamental para una futura investigación.
También recomendamos denunciar los hechos en la plataforma donde se haya difundido el contenido para solicitar su retirada lo antes posible.
Si tienes indicios de que se ha cometido un delito, debes presentar la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o el juzgado competente.
En todo caso, y sabiendo lo novedoso de estos delitos, nunca va a estar de más consultar un abogado cuanto antes para valorar si, además de la vía penal, puedes reclamar una indemnización por los daños y perjuicios sufridos o ejercitar acciones relacionadas con la protección del honor, la intimidad, la propia imagen o la protección de datos personales.
Hemos llegado a un momento en el que la utilización de IA plantea situaciones jurídicas cada vez más complejas, por lo que el asesoramiento legal es cada vez más necesario.

Manuel Hernández García
Director y Socio Bufete Vilches Abogados
Letrado del Ilustre Colegio de Madrid 72.539








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