Préstamos entre amigos: el “ya te lo devolveré” que no llega

Prestar dinero a alguien cercano, un amigo o a un familiar se hace desde la confianza. La mayoría de las veces no hay nada escrito, sin recibos ni fechas claras para la devolución y, por supuesto, sin contrato.

¿Y cuando pasa el tiempo y esa devolución nunca llega?

En ese momento empiezan las dudas: ¿puedo reclamarlo legalmente?, ¿sirven los mensajes de WhatsApp como prueba?, ¿merece la pena acudir a un abogado?

La respuesta a todo es sí: el dinero prestado puede reclamarse judicialmente, aunque no exista un documento firmado. Pero para hacerlo bien conviene conocer cómo funciona este tipo de reclamación y qué opciones tienes antes de llegar a juicio.

Prestar dinero a un amigo también es un préstamo legal

Aunque se haga de manera informal, sigue siendo un préstamo entre particulares. que se incluye en los regulados por el Código Civil, en su art. 1740.

La legislación define un préstamo como “un contrato por el que una persona entrega dinero u otra cosa fungible a otra, con obligación de devolverlo”. Es decir, aunque haya amistad o relación familiar, si alguien recibe dinero con el compromiso de devolverlo, existe una obligación legal.

El problema es que, al hacerse desde la confianza, no se dejan pruebas claras del acuerdo y  eso lo complica todo si la devolución se retrasa.

¿Se puede reclamar un préstamo aunque no haya contrato?

Sí. 

Un contrato escrito ayuda muchísimo, pero no es obligatorio para reclamar el dinero. En muchos casos, los préstamos entre amigos se pueden demostrar mediante transferencias bancarias, Bizum, conversaciones de WhatsApp, emails, testigos, …

Por ejemplo, si existe una transferencia con conceptos como “préstamo”, “te dejo tanto” o conversaciones donde la otra persona reconoce que devolverá el dinero, esas pruebas tienen valor en un procedimiento judicial. De hecho, hoy ya los mensajes de WhatsApp se utilizan con frecuencia como prueba en los tribunales, siempre acreditados correctamente.

Por eso, a falta de un documento que lo corrobore, es fundamental no borrar conversaciones, guardar justificantes bancarios y conservar cualquier comunicación relacionada con el dinero prestado, hasta que se haya devuelto.

¿Qué ocurre cuando no se fija un plazo para la devolución?

Que se complica todo un poco más.

Prestar dinero sin concretar una fecha de devolución al principio parece lógico: existe confianza y nadie quiere presionar. Pero cuando pasan meses o incluso años, aparecen los conflictos.

Legalmente, si no se pactó un plazo concreto, el acreedor puede reclamar la devolución del dinero, sin embargo, antes de acudir a juicio, recomendamos hacer un requerimiento formal de pago.

Ese requerimiento sirve para dejar constancia de que se está exigiendo la devolución y será importante más adelante en caso de demanda.

Lo primero: intentar una solución amistosa

Sea como sea, siempre, antes de iniciar acciones legales, lo mejor es intentar resolver el problema de manera amistosa. Lo vemos a menudo en nuestro bufete, puede ser que la otra persona atraviese dificultades económicas serias y no lo devuelva porque le es imposible, no porque no quiera hacerlo.

En estas situaciones, ir a juicio puede evitarse si se alcanza un acuerdo de pago aplazado o fraccionado. Por no hablar de que acudir directamente a los tribunales deteriora todavía más la relación de amistad.

Lo mejor es dejar constancia escrita de las reclamaciones, por ejemplo, mediante mensajes claros donde se solicite la devolución y se fije un plazo razonable. Luego ya, si la situación no avanza, puede enviarse un burofax.

Reclamación de un préstamo mediante burofax

Es una de las herramientas más utilizadas en reclamaciones de deuda. Sirve para enviar una comunicación fehaciente dejando constancia del contenido del mensaje, la fecha y la recepción.

Normalmente, se reclama formalmente la devolución del préstamo y se advierte de posibles acciones legales. Aunque no es obligatorio para demandar, demuestra que se intentó resolver el conflicto antes de acudir a los tribunales.

Además, en ocasiones el simple envío del burofax hace que la otra persona se tome el asunto en serio y acceda a negociar.

¿Y si la otra persona dice que el dinero era “un regalo”?

Pasa, y no pocas veces. Cuando no existe contrato escrito, alegan que el dinero recibido no era un préstamo, sino una ayuda económica o una donación.

Por eso precisamente las pruebas de las que hemos hablado antes son tan importantes. No es lo mismo una transferencia con el concepto “préstamo para XXX ” que una transferencia sin explicación alguna.

Los tribunales analizan el conjunto de pruebas disponibles para determinar cuál era realmente la intención de las partes, y esto hace que las conversaciones posteriores reclamando el dinero y las respuestas reconociendo la deuda sean fundamentales.

¿Cuánto tiempo tienes para reclamar el dinero de un préstamo?

Las deudas no pueden reclamarse indefinidamente. 

El plazo general para reclamar deudas personales es de cinco años, según establece el art. 1964 del Código Civil. Ese plazo empieza a contar desde el momento en que puede exigirse el pago.

Eso significa que, pasado ese tiempo, la deuda puede considerarse prescrita y resultar mucho más difícil reclamar judicialmente. El problema es no saber exactamente desde cuándo empiezan a contar esos cinco años.

  • Si en el préstamo se fija una fecha concreta para devolver el dinero, el plazo empieza a contar desde ese momento. 
  • Cuando no se acuerda ningún plazo de devolución, el plazo empieza a contar desde que el prestamista reclama formalmente el dinero y exige su devolución.

Además, hay algo a tener en cuenta: ciertas actuaciones pueden “reiniciar” ese plazo. Por ejemplo, si la persona reconoce la deuda en un mensaje o si se envía un requerimiento formal de pago, como un burofax.

Lo mejor ante una situación de este tipo es no dejar pasar demasiado tiempo. Muchas reclamaciones se complican simplemente porque pasan los años y resulta más difícil demostrar el préstamo o reclamarlo dentro del plazo legal.

Qué ocurre si la deuda es pequeña

En estos casos parece que no merece la pena, pero depende del caso.

En nuestro país existe el procedimiento monitorio, pensado precisamente para reclamar deudas de forma relativamente rápida, que puede utilizarse cuando existe algún tipo de documento o prueba que acredite la deuda.

Si el deudor no se opone, el proceso puede terminar con una resolución judicial favorable sin necesidad de celebrar juicio.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que para reclamaciones inferiores a 2.000 € no es obligatorio acudir con abogado ni procurador, aunque siempre es mejor hacerlo para preparar correctamente la reclamación.

Qué pasa si el amigo no tiene dinero para pagar

Este caso ya es un poco más complicado porque una sentencia favorable no garantiza automáticamente cobrar.

Si no paga voluntariamente, se puede iniciar una ejecución judicial para intentar embargar bienes, cuentas bancarias, nómina o devoluciones de Hacienda. El problema se agrava si es insolvente o no tiene bienes a su nombre. En esos casos, recuperar el dinero se complica.

Cómo evitar problemas al prestar dinero (a quien sea)

Muchas amistades y relaciones familiares se rompen por este motivo, cuando en la mayoría de los casos el conflicto podría haberse evitado dejando las condiciones claras desde el principio.

No hace falta redactar un contrato complejo, basta con un documento sencillo donde aparezca lo básico: cantidad, fecha, compromiso de devolución y firmas. No hace falta mucho más.

También y muy importante, utilizar transferencias bancarias y evitar entregar dinero en efectivo sin justificante.

Aunque parece incómodo pedir este tipo de formalidades a un amigo, precisamente cuando existe confianza es cuando más se tiende a dejar todo “de palabra”. Y eso es el origen de muchos problemas posteriores.

Prestar dinero a un amigo es algo sencillo, pero cuando no se devuelve, se convierte en un problema personal y legal bastante delicado.

Aunque no exista contrato escrito, lo importante es no dejar pasar el tiempo, intentar primero una solución amistosa y siempre dejar constancia de todas las reclamaciones realizadas.

Autor

Manuel Hernández García

Director y Socio Bufete Vilches Abogados

Letrado del Ilustre Colegio de Madrid 72.539

Linkedin
Premios y Medios de comunicación

Si necesitas ayuda personalizada para tu caso, quieres comentarnos tu situación o necesitas asesoramiento te recordamos que puedes solicitar una cita o video cita online en cualquiera de nuestros despachos:

  1. Madrid
  2. Las Rozas
  3. Móstoles
  4. Majadahonda
  5. Torrejón de Ardoz
  6. Tres Cantos
  7. San Sebastián de los Reyes
  8. Alcobendas
  9. Getafe

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© Vilches Abogados 2020 - Política de Cookies y Términos legales - Vilches Abogados Madrid