Delito de Blanqueo de Capitales

Dentro de los delitos económicos, hace una semana os hablamos de qué era delito económico. De los diferentes y más habituales delitos de esa índole. Yen la relación se encontraba el delito de blanqueo de capitales. Hoy hablamos del blanqueo de capitales, tanto del tipo delictivo, sus penas, pero por supuesto de la prevención de este tipo de delito. El blanqueo de capitales es una artimaña para aflorar fondos que provienen de actividades criminales o ilegales. En ocasiones la persecución de mafias consigue localizar tramas que blanquean capitales. Y viceversa, por medio de la trama de blanqueo se llega a organizaciones criminales.

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Delito económico, qué es y los más habituales

Qué es un delito económico, por qué están tan de «moda», y cuáles son los más habituales. Son preguntas que asaltan al curioso lector. Antes de entrar en esa harina, una apreciación o consejo. Hay que tener en cuenta que en cuestión de delitos económicos es necesario contar con abogados especialistas en delitos económicos. En estos casos da igual en que lado estás, si en el del damnificado o en el del presunto autor. La necesidad de letrados expertos y especializados es crucial para que tu asunto llegue a buen puerto. El delito económico tras la última reforma del Código Penal ha tenido un más que apreciable repunte. La razón sencilla, desde esa reforma se pueden perseguir las personas jurídicas.

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Delitos de falsificaciones

Hoy hablamos de las falsificaciones, en nuestro caso de los delitos asociados a las falsificaciones. Todos somos testigos de la venta de productos falsificados. No es algo novedoso, las falsificaciones han estado presentes casi desde los inicios del mercado. Quizás la novedad de los últimos tiempos es que se venden a plena luz del día en nuestros paseos marítimos y calles turísticas. Detrás de esos puntos de venta hay toda una trama que representa un volumen de negocio brutal. Nuestro marco jurídico nos proporciona herramientas para perseguir esas falsificaciones o imitaciones. Nos centraremos en las recogidas por nuestro Código Penal, como expertos penalistas que somos.

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Cuándo no se comete alzamiento de bienes

La semana pasada en nuestro repaso a los delitos económicos hablamos de la insolvencia punible. La insolvencia punible se conoce también como alzamiento de bienes. En la pasada entrada vimos cómo se cometía el delito de alzamiento de bienes, y las penas por el mismo. Pero hoy vamos a ver cómo no se comete el citado alzamiento de bienes. Para ello recordaremos los elementos que conforman el delito de alzamiento de bienes. Y que se puede acreditar para entender que no ha existido la comisión del delito.

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Delito de insolvencia punible

El delito de insolvencia punible conocido normalmente como alzamiento de bienes, es un de los delitos económicos recogidos por nuestro Código Penal. Son este tipo de delitos económicos uno de los temas que tratamos habitualmente en el despacho. Por esa razón no es raro que escribamos sobre delitos económicos en el Blog. El delito de insolvencia punible viene recogido en el Artículo 259 de nuestro Código Penal. En su Título XIII Delitos contra el patrimonio y contra el orden socioeconómico. Dentro del Capítulo VII Bis de las insolvencias punibles.

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Delitos de estafa y apropiación indebida

Como abogados penalistas y con experiencia en delitos económicos hoy desgranamos una duda habitual en nuestro despacho.

Diferencias entre delitos de estafa y apropiación indebida

La diferencia fundamental entre ambos delitos es que medie el engaño. Parece sencillo pues diferenciar uno de otro, pero en la práctica no lo es tanto. De ahí que lleguen hasta el Supremo en forma de recurso de casación muchas sentencias controvertidas. Son muchas más las similitudes de ambos delitos que sus diferencias.

“estafa y apropiación indebida, ¿son lo mismo?”. En el contexto de los últimos años ha sido usual escuchar o leer ambos términos relacionados. La estafa y apropiación indebida son dos de las muchas imputaciones que casi a diario hemos estado escuchando. Ahora lo oímos no como imputados sino como investigados. Pero como cabía esperar no es ni va a ser sencillo que “cale” en el imaginario colectivo ese cambio de nombres de la realidad procesal. Veremos que es la estafa, que es la apropiación indebida, sus diferencias y porque es relativamente fácil asimilar la una con la otra.

El delito de apropiación indebida

Este delito se refiere a cuando una persona recibe una cosa que produzca obligación de ser entregada o devuelta, pero desatendiendo a esa obligación la persona en cuestión incorpora la cosa a su patrimonio. El caso más común sería la entrega de una cantidad de dinero con un fin, y que ese dinero se desvié al patrimonio personal del receptor. Este delito se recoge en el Código Penal, en el Artículo 253:

De la apropiación indebida

Artículo 253

1. Serán castigados con las penas del artículo 249 o, en su caso, del artículo 250, salvo que ya estuvieran castigados con una pena más grave en otro precepto de este Código, los que, en perjuicio de otro, se apropiaren para sí o para un tercero, de dinero, efectos, valores o cualquier otra cosa mueble, que hubieran recibido en depósito, comisión, o custodia, o que les hubieran sido confiados en virtud de cualquier otro título que produzca la obligación de entregarlos o devolverlos, o negaren haberlos recibido.

2. Si la cuantía de lo apropiado no excediere de 400 euros, se impondrá una pena de multa de uno a tres meses.

El delito de estafa

Cuando hablamos de estafa, nos referimos a un delito en el que un sujeto obtiene de otro una disposición patrimonial. Para conseguirlo se vale de algún engaño, haciendo creer al estafado que lo que está ocurriendo es normal. Este delito está recogido en el Código Penal en el Artículo 248:

De las estafas

Artículo 248

1. Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno.

2. También se consideran reos de estafa:

  • a) Los que, con ánimo de lucro y valiéndose de alguna manipulación informática o artificio semejante, consigan una transferencia no consentida de cualquier activo patrimonial en perjuicio de otro.
  • b) Los que fabricaren, introdujeren, poseyeren o facilitaren programas informáticos específicamente destinados a la comisión de las estafas previstas en este artículo.
  • c) Los que utilizando tarjetas de crédito o débito, o cheques de viaje, o los datos obrantes en cualquiera de ellos, realicen operaciones de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero.

Estafa y apropiación indebida, no, no son lo mismo

Si bien es cierto que al revisar los conceptos la separación entre estafa y apropiación indebida es liviana, es evidente que no es el mismo delito. No ayuda que ambos delitos se encuentren localizados en el capítulo de las Defraudaciones de nuestro Código Penal. En ocasiones ocurre que distintos tipos penales han de ser matizados en la jurisprudencia para remarcar sus diferencias. En este caso podemos aseverar que la principal diferencia estriba en la forma de hacerse con la cosa o disposición patrimonial. En la apropiación indebida llega a manos del sujeto de forma aparentemente licita. En la estafa llega a sus manos obrando un engaño por medio.  En el primero la entrega de la cosa es condición previa a la comisión del delito. En el segundo la entrega es parte del delito.

Que en la génesis de la apropiación indebida no se constate engaño alguno, no significa que éste no aparezca en algún momento. Siempre hay una patina de engaño implícito en el no retorno o devolución de la cosa entregada. El matiz es que ese engaño no es en ningún caso lo que determina la entrega de la cosa. El acto o comportamiento fraudulento se da posteriormente al retener lo recibido. Por lo tanto, estafa y apropiación indebida no son lo mismo.

Delitos de las «Defraudaciones»

Los delitos de estafa y apropiación indebida se recogen en el Título XIII del Código Penal. El que versa sobre los delitos contra el patrimonio y contra el orden socioeconómico. En concreto en su Capítulo VI de las Defraudaciones. El listado de delitos recogidos en ese capítulo es amplio:

  • estafas,
  • administración desleal,
  • apropiación indebida,
  • defraudaciones de fluido eléctrico y análogas.

En los delitos de estafa y apropiación indebida el bien jurídico que se protege es el patrimonio. La comisión de los mismos genera un enriquecimiento del patrimonio, a costa de un dominio ajeno. La existencia del engaño para conseguirlo es lo que les diferencia. Para que las penas que conllevan ambos delitos vayan más allá de las multas, el valor de lo apropiado indebidamente o estafado ha de ser mayor de cuatrocientos euros. Al margen hay agravantes, que en ocasiones dependen del tipo de bienes objetos del delito.

Delitos de estafa

La existencia del delito de estafa vendrá dada por el uso del engaño. Por medio del engaño se realiza una transmisión patrimonial en beneficio de un tercero o para beneficio propio. Esta ganancia patrimonial es una conducta dolosa. En ningún caso se puede encuadrar en la «imprudencia». Pues el ánimo del que lo perpetra es claramente el conseguir un lucro. Y lo consigue por medio de inducir a un tercero en un error. Otra forma de cometer estafa sería la de mantener una actitud pasiva. Cuando quien tiene la facultad de evitar a la víctima caer en el error no lo hace. Por tanto parece claro que el origen de la posesión de los bienes es el engaño en lo que se refiere a la estafa.

Maquinaciones engañosas…

La jurisprudencia es clara y bastante abundante. En esa jurisprudencia se refiere a las maquinaciones engañosas:

“se impulsan maquinaciones engañosas, con apariencia de seriedad, encaminadas a la obtención de una credibilidad, sorprendiendo la buena fe del que la sufre”

Las maquinaciones engañosas de las que habla la jurisprudencia son las que hacen caer a la víctima en el error. En la actualidad esas maquinaciones son entre otras las manipulaciones informáticas. Con el fin de obtener transferencias. También la creación y difusión de programas informáticos cuyo fin último es la comisión de estafas.

Las características del engaño

En la jurisprudencia y en los textos legales se marca que el engaño debe tener algunas características. Que sea bastante o adecuado es una de ellas. Esto significa que debe tener la importancia suficiente para crear en la víctima la apariencia de veracidad de la situación presentada. Esa capacidad de parecer real, es la que lleva a la víctima a la transmisión patrimonial. Por ejemplo en el mundo Internet, se nos ocurren esos programas informáticos que te aparecen en pantalla, nombrando a la Policía y exigiendo una «multa» para liberar el ordenador. El bloqueo de tu equipo personal, el escudo de la policía nacional y el lenguaje usado son suficientes para hacer creer a la víctima que la situación es real.

Otra formula muy usual de la comisión de estafa es hacerse pasar por representante o portavoz de una empresa. el sujeto ofrecerá unos servicios o productos. Ingresará por ello una cantidad, pero en ningún caso se realizara el servicio o la entrega del producto. Tampoco se reintegrará en ningún caso la cantidad recibida. La determinación de la existencia o no del engaño, se hará por medio de la valoración tanto de las circunstancias personales de la víctima como de las condiciones en las que se produzca el caso concreto a juzgar. Condiciones  como la relación entre el que defrauda y el defraudado, la cantidad que se defrauda, o los medios empleados en la comisión del delito.

Delitos de apropiación indebida

Los delitos de apropiación indebida se cometen al apropiarse de algo perteneciente a un legítimo titular. Esa apropiación será con ánimo de lucro, tanto para uno mismo como para un tercero. El bien apropiado puede ser tanto dinero, como cosas muebles, efectos o valores. Que el defraudador tuviese en su poder pero con la obligación de devolver a su legítimo titular. Pensemos en situaciones de administración, custodia o la existencia de un depósito. En este tipo de delito no media el engaño, y sí el abuso de confianza.

Para que se produzca el delito debe existir previamente una relación de confianza. Entre aquel que comete el delito y el perjudicado por el mismo. Esa relación de confianza es la que hace que la víctima entregue los bienes, pensando que serán devueltos. El receptor de los bienes quiebra esa relación de confianza.

Tipos de apropiación indebida

Dependiendo de la naturaleza de los bienes apropiados existen dos tipos de apropiación indebida. La apropiación indebida de cosas muebles, y la apropiación indebida de dinero ajeno. Al tiempo las cosas sobre las que pueden recaer estos delitos pueden ser cosas perdidas o cosas recibidas por error. Cuando se trata de cosas muebles el que las recibe, legítimamente en origen, las incorpora a su patrimonio o al de un tercero de manera ilegítima. O bien niega haberlas recibido. Cuando se trata de dinero, ese dinero entregado tenía un destino que se incumple. Esto se llama distracción de dinero, se impide de forma definitiva la posibilidad de su devolución.

En ocasiones la apropiación indebida recae sobre cosas que se «han perdido». Esto es que nos encontramos algo que sepamos que tiene dueño y aún así nos apropiamos de ello. Más habitual de lo que parece, por ejemplo sucede mucho con los dispositivos móviles. También puede ser que recibamos cosas por error. Si somos requeridos para la devolución de las mismas y nos negamos, habremos consumado el delito de apropiación indebida. Sucede lo mismo cuando damos la callada por respuesta. Esto es no nos negamos a la devolución pero no la llevamos a cabo.

Delitos económicos

Los delitos económicos en los últimos tiempos han ocupado numerosas primeras planas de periódicos, han abierto telediarios de máxima audiencia y se han convertido en tema de tertulia en los bares y cafés de casi todo nuestro país. No es raro encontrar una partida de mus en la que no se este hablando de delitos económicos, generalmente del que ha centrado la información matinal de ese día, al final casi sin querer nos hemos convertido en expertos sobre la materia, ¿o no? Como Abogados especialistas en delitos económicos vamos a intentar hacer una división de los distintos  y vamos a intentar explicar algunos de ellos, para que en la próxima partida de mus podamos usar la terminología que tan cotidiana se está haciendo con una buena base de conocimiento.

Los delitos económicos los podemos dividir en dos grandes grupos, los delitos económicos contra la hacienda pública y los delitos económicos relacionados con el mundo empresarial, entre los primeros podemos encontrarnos:

  • el delito fiscal,
  • fraudes con el IVA,
  • blanqueo de capitales,
  • delitos contra la seguridad social…

En cuanto a los delitos económicos en el orden empresarial nos podemos encontrar:

  • delito de falsedad de documentos,
  • delito de apropiación indebida,
  • delito societario,
  • delito de estafa…

Hoy vamos a empezar a adentrarnos en el delito fiscal, quizás el más usual entre los delitos económicos contra la hacienda pública, y el que suele venir aparejado con más frecuencia aquellos otros delitos económicos relacionados con la corrupción política, no hay acusación de corrupción que se precie sin su correspondiente delito fiscal, o como ocurre en muchas ocasiones, el único delito que se puede imputar por alguna de las conductas corruptas que a diario nos sonrojan e indignan.

Delitos económicos – El delito fiscal

El Código Penal define el delito fiscal como el acto de defraudar a la Hacienda Pública, ya sea por acción u omisión. Se encuentra recogido en el Título XIV del Código Penal, «De los delitos contra la Hacienda Pública y contra la Seguridad Social». Cuando nos referimos a la Hacienda Pública, lo hacemos tanto a la Estatal, la autonómica, foral o local. Las formas de cometer este tipo de delito son las de eludir pago de tributos, o retener cantidades obteniendo de forma indebida beneficios fiscales a los que no se hubiese tenido derecho, pero la cantidad de lo burlado al control de la Hacienda Pública debe de exceder de 120.000 euros. El castigo para este tipo de delitos se castiga con pena de cárcel de uno a cinco años, y con multa de hasta seis veces la cantidad defraudada. Que se presenten declaraciones o autoliquidaciones, no evita la persecución del delito fiscal, si éste puede acreditarse de alguna forma. Al responsable del delito fiscal aparte del castigo del que hemos hablado, se le impone no tener posibilidad de obtener subvenciones u otro tipo de ayudas públicas, incentivos de la seguridad social, etc por un periodo de tres a seis años.

Si el delito fiscal, se refiere a tributos, ingresos a cuenta o devoluciones etc, la cuota defraudada se entenderá la del período impositivo o si es menos de doce meses, el año natural. Si el fraude es realizado por una organización o grupo criminal, o entidades y/o personas que bajo la falsa apariencia de una actividad económica, el delito será perseguido desde el momento en que lo defraudado alcance los 120.000 euros. También puede darse el caso de que el delito sea contra la Hacienda de la Unión Europea, en tal caso la cuantía que constituye delito es la de 50.000 euros en un año natural. Del mismo modo si el delito es cometido por alguno de los grupos enumerados anteriormente el delito se persigue en cuanto se llega al tope de los 50.000 euros. En el caso de la Unión Europea, si la cantidad defraudada no llega a los 50.000 euros pero sobrepasa los 4.000, la pena que se podrá imponer es la de prisión de tres meses a un año, y la multa de hasta el triple de la cantidad defraudada, del mismo modo el responsable del delito perderá la posibilidad de disfrutar de beneficios fiscales, ayudas, subvenciones o incentivos a la seguridad social durante un plazo de seis meses a dos años.

En próximas entradas seguiremos adentrándonos en algunos de los delitos económicos que hemos citado en esta entrada.

Un saludo.

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